El cóndor sabio

Por Janette de Contreras

El cóndor no es cualquier cosa. Es un ave importante, de hecho es parte del escudo nacional Chileno. Admirado por quienes saben de aves...

Pero lo mas lindo del cóndor es su sabiduría y perspicacia para aprovechar los vientos favorables.

Todo un símbolo en la majestuosa cordillera de los andes que aparece como un bordado divido de Dios sobre nuestra América del sur.

Es interesante enterarnos que habita en las grandes alturas de esta gran cadena montañosa desde Venezuela y Colombia por el norte, hasta los últimos rincones del sur del continente.

No se deja ver con facilidad este señor de las alturas!

Sin embargo, en ocasiones nos hace un regalo y se deja ver en Perú y Chile.

El cóndor es especial!, es una de las aves voladoras más grandes.

Su enorme tamaño hace que sea un ave "distinguida" no sólo en tierra, sino que en las alturas también mientras cruza majestuosa el azulino cielo de mi patria. Es que a veces sobrepasa los 3 metros de largo.

Más belleza aún, tiene un elegante collar de plumas blancas. Pero lo que realmente me gusta es que sabe aprovechar su debilidad. Así es, su peso y gran tamaño podría ser un impedimento para que remonte el vuelo, pero el cóndor aprovecha a la perfección las corrientes de aire ascendente y logra tener planeos realmente interminables en los que cruza valles, montañas y sin mover sus alas!

El cóndor no mira sus condiciones físicas, mas bien presta atención a las condiciones climatológicas y llega tan lejos como le es posible.

Generalmente nosotros miramos nuestras condiciones y nuestras posibilidades. Fijamos torpemente la vista en nuestras debilidades olvidando las riquezas que Dios dejó para nosotros en su bendita palabra...

2da a los corintios 12:9 Y me ha dicho: Bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad. Por tanto, de buena gana me gloriaré más bien en mis debilidades, para que repose sobre mí el poder de Cristo.
12:10 Por lo cual, por amor a Cristo me gozo en las debilidades, en afrentas, en necesidades, en persecuciones, en angustias; porque cuando soy débil, entonces soy fuerte.

Su poder se perfecciona en nuestra debilidad y si dejamos que ese poder se perfeccione en nosotros tendremos junto con ello la rapidez de dejarnos llevar por el poderoso viento de su Espíritu Santo que en este mismo instante esta soplando a nuestro favor... lo puedes sentir?...

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