la modestia

LA MODESTIA Y LA VIDA CRISTIANA

Por Janette de Contreras

Texto: 1 Corintios 10:31 Si, pues, coméis o bebéis, o hacéis otra cosa, hacedlo todo para la gloria de Dios.

Introducción: Durante el verano del 2012, un querido grupo de hermanos de nuestra congregación nos solicitaron, a mi esposo y a mí, la posibilidad de hablar sobre la "vestimenta" de la mujer en alguna reunión de la iglesia pues se sentían incómodos por la vestimenta de algunas damas.

He recogido el guante y espero tocar, no sólo el aspecto de las "ropas", si no, de paso algunos otros que deben ser considerados para una vida modesta y cristiana.

I.- Modestia y Vergüenza.

Comenzaremos entonces por la definición simple de MODESTIA:

"Virtud que impide al hombre hablar o pensar orgullosamente de sí mismo. Falta de lujo y ostentación. Honestidad y decencia en las acciones o palabras"

Otro de los diccionarios consultados dice asertivamente lo siguiente:

La modestia es "una virtud que modela, templa y regula las acciones externas"

Por tanto, ella debe servirnos para frenar nuestras acciones pecaminosas. Lamentablemente, esta virtud, como le llama el diccionario, ha comenzado a desaparecer, no solamente en la forma de hablar, sino también en el sentido de decencia en cuanto al vestir y la manera misma de vivir.

La generación actual se encuentra ante un problema. Hay una pérdida paulatina del pudor y la pérdida progresiva de nuestra capacidad para reaccionar ante las cosas que en un tiempo atrás nos hacía ruborizar.

Recordemos las palabras de Jeremías 6:15a ¿Se han avergonzado de haber hecho abominación? Ciertamente no se han avergonzado, ni aun saben tener vergüenza;...

Esa falta de pudor puede verse en la vulgaridad del lenguaje televisivo por ejemplo, en las letras de las canciones, etc. y todo esto es llevado a la intimidad de nuestros hogares.

En el mundo de hoy, es frecuente escuchar la afirmación de que no hay absolutos.

Y así dentro del mundo evangélico, comenzamos a escuchar que no importa lo que hagas, porque Dios solo juzga la motivación del corazón, y por tanto "tú no puedes juzgarme porque solo Dios es capaz de conocer mi corazón".

Otros justifican su falta de modestia alegando que si no podemos citar un capítulo y un verso de la Biblia que prohíba directamente la acción en la que están incurriendo, entonces no tenemos derecho a llamarles la atención.

Yo creo que este razonamiento suena espiritual, pero no es bíblico. Existen un sin número de situaciones no mencionadas específicamente en la Biblia, pero que sí tienen su asidero en la palabra de Dios.

Cuando alguien menciona lo que Dios juzga es el corazón, y que por tanto no debiéramos juzgarle, creo que muchas veces esa persona ha olvidado lo que Dios dice a través de Jeremías 17:9"Engañoso es el corazón más que todas las cosas, y perverso; ¿quién lo conocerá?"

Entonces, por esa misma razón es que deberíamos tener cuidado al SABER que Dios juzga las intenciones del corazón, le aseguro que la falta de modestia tiene una intención del corazón que no es precisamente parte del fruto del Espíritu Santo de Dios.

II.- En cuanto a la conciencia:

Otros hablan de que nosotros tenemos una libertad de conciencia para actuar. Pero aquí también tenemos que hacer una observación, y es que la conciencia por sí sola tampoco es algo confiable. La conciencia puede ayudar, pero recordemos que la conciencia puede ser corrompida:

Tito 1:15 Todas las cosas son puras para los puros, mas para los corrompidos e incrédulos nada les es puro; pues hasta su mente y su conciencia están corrompidas.

"todas las cosas son puras para los puros" ...No significa que somos pobres ingenuos...

Significa que, al ser yo puro... Me visto con pureza, hablo con pureza, me relaciono con pureza...etc.

Cauterizada 1 Timoteo 4:2 por la hipocresía de mentirosos que, teniendo cauterizada la conciencia, ...pudiera incluso ser mala (Hebreos 10:22 ). 10:22 acerquémonos con corazón sincero, en plena certidumbre de fe, purificados los corazones de mala conciencia, y lavados los cuerpos con agua pura.

En cuanto a la manera de hablar: Cuando pensamos en la falta de modestia a la hora de hablar, no podemos olvidar lo que el Señor Jesús nos ordenó hace mucho tiempo atrás, cuando nos dijo que "de la abundancia del corazón habla la boca" (Mateo 12:34 ).

De alguna forma, en algún momento. Algún día, quedaremos al descubierto por nuestra manera de hablar.. De lo que abunda en nuestro corazón hablará nuestra boca. Lo que hay dentro de nosotros se exterioriza.

De esa misma manera, podemos afirmar que de la abundancia del corazón se viste el cuerpo.

Cuando nuestra conciencia es expuesta a la información que viene del mundo, como revistas, programas de tv, etc, más temprano que tarde el individuo terminará perdiendo su sentido de culpa, su sentido de vergüenza y su sentido del deber. Pues allá afuera todo parece "normal".

Sentido de culpa: ¡Ah, problema del que mira!

Sentido de vergüenza: ¿Pero qué tiene de malo?

Sentido del deber: Ay,  si da lo mismo!!

Decía que la conciencia no puede ser la única determinante de cómo nos vamos a comportar, porque pudiera no estar bien informada.

Nuestra conciencia puede ser deformada, cuando es expuesta a malas enseñanzas

Mi conciencia puede ser informada, y necesita ser informada, por la palabra de Dios, de tal manera que pueda ayudarme a tomar decisiones en momentos de necesidad.

III.- MODESTIA: ¿Cómo la practico?

Al hablar del tema de la modestia, algunos pudieran argumentar que estamos incurriendo en el terreno del legalismo.

La realidad es que toda actividad humana requiere de cierto orden, organización y reglas.

Alguien dijo que: "el negar la necesidad de regular, no es liberación; es ceguera.

Es rehusar reconocer las limitaciones que son parte del orden de la creación".

Hay límites, hay reglas, hay orden que no necesariamente corresponde a lo que muchos llaman legalismo. Recordemos a Adan en el huerto recibiendo instrucciones de parte de Dios mismo y escuchando: Puedes comer de todo esto!, menos de aquello.

Debemos reconocer que la modestia, más que ser un problema externo, es un problema interno; es un problema del corazón. Cristo comentó acerca de algo similar en

Marcos 7:21-23 Porque de dentro, del corazón de los hombres, salen los malos pensamientos, los adulterios, las fornicaciones, los homicidios,
7:22 los hurtos, las avaricias, las maldades, el engaño, la lascivia, la envidia, la maledicencia, la soberbia, la insensatez.
7:23 Todas estas maldades de dentro salen, y contaminan al hombre.

Lo ven? Toda carnalidad viene de adentro, pero se exterioriza.

Esa es la razón por la que entendemos que la sencillez o la falta de ella es un reflejo de nuestra condición interna.

Pocas personas, aun cristianos, meditan lo suficiente en estas cosas, porque nos hemos acostumbrado a la FALTA DE MODESTIA cultural.

Vivimos en medio de una generación que presta una atención desmedida a todo lo que es externo y descuida lo que es interno. Analicen por favor los cumpleaños infantiles... son una exageración...Si usted sigue a ese ritmo no quiero ni pensar que hará cuando su niña cumpla los 15 o su hijo los 18.!!!

Si usted acostumbra a su hijo/a a todo lo "despampanante", como lo va a sorprender después?. Inconscientemente nos vamos metiendo nosotros, a nuestros hijos y nuestro entorno en una rueda de ostentación que no tiene fin.

Por eso no es un accidente el que la palabra de Dios se exprese en estos términos de 1 Timoteo 2:9-10 Asimismo que las mujeres se atavíen de ropa decorosa, con pudor y modestia; no con peinado ostentoso, ni oro, ni perlas, ni vestidos costosos,
2:10 sino con buenas obras, como corresponde a mujeres que profesan piedad.

Una de las mujeres mejor vestidas del mundo, no es una cristiana, es la princesa Leticia Ortiz de España. Note la sobriedad.

En mis primeros estudios, exactamente en clase de protocolo me enseñaron lo siguiente:

Saber vestirse es saber ubicarse. Es parte de la verdadera clase.

En otras palabras, si usted va a reunión de colegio de su hijo, debe vestirse adecuadamente para eso, si va a un matrimonio o al campo, del mismo modo, y si va a la iglesia usted debe vestirse como para la Iglesia. ¿Se entiende verdad?  No puede pretender ir al templo a usar sus ropas de fiesta. Es completamente fuera de lugar. 

Puse en google, mujer más mal vestida del mundo. Y me aparecieron unas señoras con exceso de todo. Sea sobria!

Ahora bien, yo quiero hablar a la mujer cristiana.

1Timoteo 2:9-10 Asimismo que las mujeres se atavíen de ropa decorosa, con pudor y modestia; no con peinado ostentoso, ni oro, ni perlas, ni vestidos costosos,
2:10 sino con buenas obras, como corresponde a mujeres que profesan piedad.

Creo que uno de los problemas mayores en cuanto a la modestia al vestir tiene que ver con que la población de hoy en día, y quizás la de todas las generaciones, no ha terminado de comprender cuál es el propósito de la vestimenta.

La vestimenta tiene el propósito de glorificar a Dios

1 Corintios 10:31 Si, pues, coméis o bebéis, o hacéis otra cosa, hacedlo todo para la gloria de Dios.

Al igual que todo lo demás que nosotros hacemos.

Un segundo propósito de la vestimenta es cubrir y esconder aquellas áreas más privadas, o que pueden ser piedra de tropiezo para el sexo opuesto.

Sin embargo, muchos se visten para descubrir o resaltar esas mismas áreas, que entonces llaman la atención y provocan la imaginación.

Por amor a sus hermanos, respeto a Dios y a las mujeres de la congregación, quiero pedirle que no entre a la iglesia con mini-faldas ni con hombros descubiertos. Si siente la necesidad de usar esa ropa, hágalo en otro lugar.

Quiero hablar con toda honestidad. Amadas mías, ustedes no tienen idea la lucha que mantienen los hombres en contra de la lujuria "a diario".

Tal como confesaba un joven ministro: "La iglesia es el lugar donde se supone que puedo descansar y ocuparme solamente de adorar a Dios sin distracción y no un lugar donde seguir luchando con la tentación" . Puedes colaborar con eso querida hermana.

Entonces, ¿cómo sé la forma en que debo vestirme?

Tal vez hacerte estas preguntas ayudaría bastante.

1)¿Es demasiado corto? 2) ¿Demasiado pegado? 3) ¿Demasiado delgado?

4))Si alguien me mira, ¿hacia dónde se van sus ojos de manera natural?

5) ¿Hay escritos o pinturas en mi ropa que enfatizan partes privadas de mi cuerpo?

No tengo problema alguno con que las damas usen pantalones, las escrituras no dicen nada sobre eso, pero si dicen que NO USES ROPA DE HOMBRE, eso no se refiere a pantalón, sino a pantalón "de hombre", camisas "de hombre", etc. (Recuerda que en aquel tiempo ni existía el pantalón). Creo que muchas mujeres se ven mucho más decentes con un pantalón que otras con minifalda. Se entiende verdad?

Volviendo a mis clases de protocolo, me dijeron esta frase que nunca olvidé:

"Tu ropa debe ser los suficientemente estrecha para mostrar que eres una mujer, y lo suficientemente suelta para mostrar que eres una dama".

A la hora de vestirnos, debemos considerar que comenzamos a pecar cuando entramos en una de estas áreas:

  • Ostentación; esto habla de aquello que es excesivo, extremo y lujoso, y que es exhibido con la intención de que otros me consideren superior.
  • Las formas unisex las consideramos inapropiadas. Dios ha querido establecer claramente desde el principio la diferenciación entre lo que es femenino y lo que es masculino.
  • Lo sensual obviamente lo consideramos pecaminoso, porque despierta la lujuria.

Unas palabras de consejo para nuestras mujeres.

¿Por qué prestar tanta atención a la parte externa del cuerpo, cuando Dios nos ha llamado a cuidar nuestro ser interior? Prestemos atención a lo que la Palabra nos dice en

1 Pedro 3:3-4 "Y que vuestro adorno no sea externo: peinados ostentosos, joyas de oro o vestidos lujosos, sino que sea el yo interno, con el adorno incorruptible de un espíritu tierno y sereno, lo cual es precioso delante de Dios". Sin lugar a dudas, lo externo siempre será una afirmación clara de lo que soy en mi interior, no importa si es mi hablar, mi vestir o mi conducta.

En ocasiones escuchamos a alguien decir que lo importante es que "se siente bien ante el Señor", y si alguien se incomoda es problema suyo. Quiero recordar que si nosotros no estamos bien delante de los hombres, es muy posible que no estemos bien delante de Dios. La mejor prueba de esto es el texto de:

2 Corintios 8:21 procurando hacer las cosas honradamente, no sólo delante del Señor sino también delante de los hombres..

Lo ve? Nuestra actitud debe ser sencilla y considerando a los demás.

Si alguien que no me conoce, revisara mi ropero: ¿qué descubriría acerca de mi corazón? Que estoy proyectando?

Recuerdo... Al principio del mi ministerio, me invitaron a predicar, nada más y nada menos que a la clausura de un Congreso de mujeres a nivel Nacional. Viajé a Santiago con mucha emoción. Allí, durante el día tenía que ministrar una pastora de "Las Condes". Luego de ella venían con talleres dos mujeres más y en la noche era mi turno. Resultó que esta pastora de Las Condes, vestía tanto lujo que me sentí incomoda pues mis ropas eran sencillas y casi viejas pues los recursos no eran suficientes en aquel tiempo. No sólo eso, ella no respetó el tiempo de las otras servidoras del Señor y simplemente tomó su tiempo y lo ocupó... Tenía un carácter avasallador. (Tenga cuidado y sea respetuoso en los tiempos cuando participe del culto, nunca considere que lo que usted hace es lo más importante, dicho sea de paso.) Y eso también es parte de la sencillez o modestia.

Me fui a un cuarto, me arrodille y dije: Señor, me trajiste hasta acá para avergonzarme?.. Y sentí del Espíritu Santo un abrazo enorme y su voz calmando mi angustia.

Cuando comencé a predicar olvidé mis ropas gastadas y Dios hizo lo suyo.. Fue una noche inolvidable para mí y para ellos. Gloria a Dios!

Le comento esto, porque tal vez, a veces, no pensamos en "los demás" al momento de actuar o vestirnos y estamos cometiendo un gran error frente a los ojos Dios. "Mi lujo, pudiera ofender al más sencillo de mis hermanos". ¿Comprende?

Necesitamos hombres comprometidos con la pureza y mujeres comprometidas con la sencillez. DIOS LE BENDIGA.!.

Janette de Contreras.