Siento culpa, mi hijita fue abusada

Siento culpa... Mi hija fue abusada.

Hace casi un año, apareció en mi correo un mensaje que solicitaba mi atención de manera URGENTE. Una joven madre estaba destrozada pues un "amigo" de su esposo, un hombre de 52 años, había abusado sexualmente de su pequeña de sólo 7 años.

Dios me permitió tratar a la pequeña, quien, cada vez que venían los tormentosos recuerdos a su mente, pedía a sus padres que marcaran mi numero telefónico...orábamos, charlábamos y ella seguía adelante.

Las llamadas son cada vez menos frecuentes, eso es un indicador que el trauma esta siendo superado para la Gloria de Dios!

Pero había otra víctima en esta espantosa historia... La madre!, por qué?

En el doloroso minuto en que el abuso de un niño se hace público, lo primero que hacemos como sociedad es buscar a los culpables: El abusador y la madre.

Enfermeras y médicos constatando los hechos y preguntando con desprecio: Dónde estaba la madre?

Por eso quiero dirigirme a ustedes, las "otras víctimas" del abuso.

Lamentablemente hay una expectativa social de una madre perfecta que, por un lado, es capaz de proteger a sus hijos de cualquier peligro, daño o sufrimiento y, por otro, es quien tienen mayor influencia en todo cuanto ocurre al interior de la familia.

Es así como tomamos un enorme pesado bulto de "culpa" casi exclusiva, respecto de la seguridad y bienestar de sus hijos.

De esta manera, en muchos caos podemos ver en televisión o prensa, titulares como:

"Conviviente de Rosa...X..... violentó sexualmente a su hija.

En este marco , la perspectiva culpabilizadota de la madre contribuye a la impunidad del abusador, ya que minimiza su responsabilidad frente al abuso cometido. A su vez, favorece la descalificación da prioridad a la madre como figura protectora.

De este modo, si una madre asume la "culpa" del abuso de su hijo, se auto-anulará como aporte a la superación del trauma; y déjeme decirle que hay numerosos estudios que coinciden en destacar la importancia del apoyo materno como factor mas significativo en el tratamiento traumático del niño.

Tal vez, usted está leyendo este artículo, tal vez está sintiendo la espantosa herida de la violación hacia uno de sus pequeños y está llevando el inmenso peso de la culpa...

Siente que falló como madre, siente que todo pudo ser diferente si usted hubiese sido mas "astuta"...

Querida, no olvide que hay una gran diferencia entre "culpa" y "responsabilidad".

Deshágase de la "culpa" por lo que ha sucedido y asuma la "responsabilidad". Su hijo o hija le necesitan mas que nunca, no deje que el diablo la descalifique. No le crea a ese gran mentiroso! Lo que él busca es la culminación de su diabólico plan...El quiere destruir!

Aún hay esperanzas de superar este trauma y usted juega un papel sumamente importante.

Seque ahora sus lágrimas, pida a Dios que le fortalezca y con toda firmeza, colabore de la mejor manera en la reconstrucción emocional de su bebé.

Efesios 6:10 Por lo demás, hermanos míos, fortaleceos en el Señor, y en el poder de su fuerza.


6:11
Vestíos de toda la armadura de Dios, para que podáis estar firmes contra las asechanzas del diablo.
6:12
Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes.


6:13
Por tanto, tomad toda la armadura de Dios, para que podáis resistir en el día malo, y habiendo acabado todo, estar firmes.

Por: Janette de Contreras

Diplomada en psicología y Ministerio Pastoral

Experta en orientación familiar